Yu-Gi-Oh!

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Han llegado a mis manos (gracias a George) algunas cartas de Yu-Gi-Oh! y, francamente, estoy atónito. Por alguna razón la del pingüino atrajo mi atención:

Yu-Gi-Oh! Pingüino (no Tux)

Cito:

“Cuando esta tarjeta se envia de cubierta básica al cementerio directamente, cosechadora del cementerio y de la cubierta en un nuevo monstruo.”

Es sólo un pequeño ejemplo, puedes ver más aquí. Y las sacó de una bolsa en la que podía haber cientos de ellas.

Cuando intento comprender qué significa la descripción de cada carta entro en una especie de estado catatónico, tics faciales incluidos, del que sólo un sopapo puede sacarme. He perdido ya varios días de trabajo.

Y si a mí me pasa eso, ¿qué efecto puede tener en los niños a los que van dirigidas estas cartas? ¿No existe ninguna regulación que les proteja ante algo así?