Resulta paradójico que un no-muerto vuelva a la vida, pero es lo que ha pasado. Coincidiendo con el lanzamiento de The Burning Crusade (que aún no tengo), mi amigo George ha logrado que mi brujo salga del ordenador a tomar un poco el aire:

Como suponía, se trata de un personaje altivo y fiero como pocos, la verdad es que me da un poco de miedo:

Pero aún no sabe la que se le viene encima:
