Receta de MacBook Pro a la catalana

El año pasado mi MacBook Pro de 15” dejó de funcionar. Hoy ha vuelto a mis brazos después de hacer muchos kilómetros, pasando por diferentes servicios técnicos cuya única propuesta era cambiar la placa a un precio que no me parecía razonable.

Antes de regresar, el portátil estuvo en casa de Alberto Lozano. Su solución pasó por la cocina. Reproduzco a continuación (con su permiso) la receta de un plato capaz de resucitar a un muerto.

Se deconstruye la máquina:

Se le extrae el corazón y las pepitas:

Se pone el horno a 191 grados:

Horneamos durante 7 minutos sin gratinar y sin poner salsa bechamel:

Se saca del horno y se deja reposar una hora:

Y queda listo para servir.

¡Para chuparse los dedos, oiga, rico, rico!

Y por si quedase alguna duda, ahora el portátil funciona perfectamente.

Los olvidados

"Los olvidados", de BuñuelHace mucho, mucho tiempo, yo escribía en este blog con más o menos frecuencia. Hubo incluso un periodo durante el que llegué a publicar una entrada a diario. Fue uno de esos propósitos estúpidos que uno se plantea. No tardé en fallar, claro. Y como no escarmentaré con facilidad voy a probar algo igualmente absurdo pero más sencillo.

Si hay algún escalón pa dar un tropezón voy de cabeza

Hace ya algunos años que “Diálogos 3″ nos dejó. Para quien no lo conociese, se trataba de un programa dedicado a las nuevas músicas dirigido por Ramón Trecet, emitido por Radio 3, de Radio Nacional de España. Gracias a él conocí gran parte de la música que me acompaña en mi vida, perdí el miedo a escuchar sonidos diferentes e hice grandes amigos. Desde que falta “Diálogos 3″ siento que se han olvidado de nosotros y de esas músicas. Éramos tres y ahora sólo somos uno menos. No queda más remedio que intentar llenar un hueco así. Saber que no voy a triunfar en este empeño me quita el miedo.

Ya me gustaría hacer un programa diario de música, pero no tengo ni el tiempo ni los medios. Creo que tampoco tengo el talento necesario para ello pero eso lo vamos a dejar en duda porque, a fin de cuentas, no vamos a poder comprobarlo. Emitiré la música que me dé la gana utilizando la etiqueta “#olvida2″ a través de mi cuenta @enreas en Twitter, algo que vengo haciendo desde hace algún tiempo, en realidad. Vamos, emitiré… lo que quiero decir es que pondré enlaces a Spotify, YouTube o a donde sea que la música se encuentre.

Pero, cada cierto tiempo, cuando me apetezca, crearé una lista de reproducción de una hora más o menos, con unos temas cuidadosamente escogidos, quizá relacionados entre sí, quizá no, para ver si os alegro el día. Una lista como esa que tengo creada desde hace más de un año y que nunca me decido a publicar, el programa piloto de la serie.

#olvida2: el piloto

El primer #olvida2 (y no me extrañaría que el último) de los programas de esta serie está compuesto por los siguientes temas:

  1. “Intro”, de DVA. La mayoría de programas de radio que conozco dedicados a la música tienen una sintonía que ayuda a identificarlos. Si quisiese hacer lo mismo no dudaría en usar esta pieza de DVA: chocante al principio, breve, distinta, como la obra con la que comienza, “Fonok”. Les conocí gracias a la gente de Amanita Design, los creadores de Machinarium.
  2. “Air Tap!”, de Erik Mongrain. Curiosa manera de llenar el hueco dejado, este segundo tema tampoco lo escuché en Diálogos 3. Erik Mongrain es un virtuoso de la guitarra que toca de una manera muy peculiar. Este vídeo sólo lo hemos visto tú y yo: Imagen de previsualización de YouTube
  3. “Alone in the Mist”, de Erik Mongrain. Aquí ya empezamos a visitar a viejos conocidos, a ver si sabes quién toca el bajo en esta pieza. La solución está en este vídeo, haz clic para saber la respuesta. Cuando veas el vídeo no podrás olvidar este tema, aunque sobresalga por sí mismo.
  4. “Torched”, de Michael Hedges. Y si con el tema anterior estábamos tocando tangencialmente a uno los músicos que más hemos disfrutado gracias a Ramón, que le tildaba de imperial, aquí tenemos a uno de sus amigos. Un maestro de la guitarra, que tocaba como nadie (literalmente) y que, además, cantaba. Puedes verle en acción gracias al esfuerzo de type3secretion.
  5. “Secrets, Accusations and Charges”, de McAlmont y Nyman. Cumpliendo con una misión informativa, aquí va algo “nuevo” de Nyman. Se trata de una versión de un tema de la banda sonora de “Gatacca”, con letra de McAlmont, que también pone la voz.
  6. “Chasing Sheep is Best Left to Shepherds”, de Michael Nyman. Oh, sí, clásico entre los clásicos, no me canso de escucharlo, menos mal que no se raya.
  7. “Don’t Stop Believin’”, de Journey. Sé que esto va a dañar mucho mi imagen pero qué demonios, como si no lo estuviese ya: conozco este tema gracias a Peter Griffin.
  8. “Don’t Stop Believin’”, la versión de Petra Haden. El original y la versión, porque realmente se trata de una nueva interpretación del tema, así es como me gustan a mí. La vinculación de Petra Haden con la música es realmente interesante, sólo tienes que investigar un poco.
  9. “Lady Labirynth”, de Ludovico Einaudi. Otro de esos artistas que tantas y tantas veces escuchamos en “Diálogos 3″. Los dos temas que vamos a escuchar son mis favoritos de su último disco.
  10. “Nightbook”, de Ludovico Einaudi. Puede que tanto éste tema como el anterior te resulten un poco extraños, pero es que no sólo de piano vive el hombre…
  11. “We’re Going Home”, de Clint Mansell. …aunque el piano sea un instrumento tan maravilloso. Aquí le tenemos como total protagonista, casi como si fuese el propulsor de una nave que nos devolviese a casa. Piano y percusión, una pareja interesante. Nyman marca el ritmo con él, Ludovico le hace un hueco en “Nightbook” y Mansell es capaz de sacarle tanto quizá gracias a su pasado pop.
  12. “Death is the Road to Awe”, de Clint Mansell. Otro tema más de Mansell, puede que mi favorito. No es complicado que me guste, él compone, Kronos Quartet interpreta y Mogwai contribuye (aunque no sé en qué medida). Un final que pone la carne gallina.
  13. “Children of Sanchez (Finale)”, de Chuck Mangione. Los tambores, que decía aquella. Os pongo la versión corta de una de mis piezas favoritas, descubierta por un amigo que guarda cierto parecido físico con Ramón Trecet. Me gustaría poner la versión larga pero Spotify no me deja, de momento. Seguro que conoces a Mangione aunque no lo sepas.
  14. “Rehearsals for Retirement”, de Phil Ochs. Ramón Trecet nos iba preparando para su despedida con él, ensayando su retirada. Qué mejor manera de acabar el piloto de una serie de incierto futuro.

Trecet solía despedirse de todos nosotros incitándonos a buscar la belleza. Era un buen consejo.

A una nalga

Seguramente ya conozcas este vídeo en el que Bobby McFerrin (del que tenemos un nuevo disco, VOCAbuLarieS, estoy deseando escucharlo) demuestra de una curiosa manera que todos llevamos la música dentro:

Imagen de previsualización de YouTube

Benjamin Zander (que suena como trueno en inglés no por casualidad) explica eso mismo de otra manera y muchas cosas más en la charla que ofreció en 2008 en Monterey, California, dentro de los ciclos de conferencias TED:

Imagen de previsualización de YouTube

Gracias por la pista, Ignacio. Si quieres lo puedes ver en YouTube. Personalmente prefiero verlos en alta definición, así que me suscribí a través de iTunes por RSS.

Por cierto, la pieza de Chopin que toca es el preludio número 4 en mi menor, opus 28. A una nalga.

África

El vídeo del tema original, que apareció de milagro en el disco Toto IV:
Imagen de previsualización de YouTube
La versión de Andy McKee:
Imagen de previsualización de YouTube
El tema original, en Spotify:
http://open.spotify.com/track/2374M0fQpWi3dLnB54qaLX
La versión, también el Spotify:
http://open.spotify.com/track/1BMep2eRJLHOZnpL8Kd0lY

¿A qué viene esto? A que acabo de recordar que no tenía esta pareja en mi lista de versiones de Spotify.

Realmente, donde me gustaría poner todo esto sería en mis compartidos de Google Reader, directamente, pero no es para nada sencillo (de momento). Así que lo pongo aquí y rápidamente lo comparto.

Actualización: una versión más de “África”, gracias a un comentario de Xavier. No la conocía. Empieza de maravilla:
Imagen de previsualización de YouTube

Dedicado a Tad Williams

Me gusta escribir. Libros. Libros de informática. Y que los publiquen, eso también me gusta. Y me gusta enrear. Eso he hecho con los últimos cuatro libros que Anaya Multimedia me ha publicado, enrear un poco, lo que me ha permitido rendir homenaje a Tad Williams, el autor de la serie Otherland, a través de las dedicatorias. Porque también me gusta leer. Libros.

Otherland, City of Golden Shadow, dedicatoria

City of Golden Shadow

Manual Imprescindible Visual Basic 2008, dedicatoria

Manual Imprescindible Visual Basic 2008

Otherland, River of Blue Fire, dedicatoria

River of Blue Fire

Guía Práctica MySQL 5.1, dedicatoria

Guía Práctica MySQL 5.1

Otherland, Mountain of Black Glass, dedicatoria

Mountain of Black Glass

Guía Práctica Desarrollo Web con PHP 6 y MySQL 5.1, dedicatoria

Guía Práctica Desarrollo Web con PHP 6 y MySQL 5.1

Otherland, Sea of Silver Light, dedicatoria

Sea of Silver Light

Guía Práctica Google. Edición 2010, dedicatoria

Guía Práctica Google. Edición 2010

Diálogos para besugos

- Buenos días.
- Buenas tardes.

Así empezaban los famosos Diálogos para besugos. De vez en cuando me acuerdo de ellos, no sé por qué razón. La última vez fue cuando expiró mi suscripción a la Sincroguía de InOut TV. Me avisó mi vídeo:
Sincroguía InOut TVVisité esa página:
Pero ¿qué equipo tengo?Ni la más remota idea de cuál de las tres opciones escoger, reconozco que soy bastante torpe (y lo pongo en negrita para que se vea que empiezo reconociéndolo). Tengo un 740, pero le puse el firmware del 750. ¿Hace eso que sea un 750 original? No lo tenía claro, así que me puse en contacto con ellos:

Muy buenas.

Hoy he podido ver en mi sintonizador que la suscripción a la sincroguía no ha sido renovada. Pueden verlo aquí:

http://www.flickr.com/photos/enreas/3692970371/

He visitado esta página:

http://www.inout.tv/servicios/

para realizar la actualización. Me da tres opciones:

1. M740AV.
2. M740AV con suscripción.
3. M750T EPG original.

En el frontal de mi decodificador aparece M740AV, pero tiene el software del M750T EPG, lo actualicé cuando contraté la sincroguía por primera vez. Al reiniciar el decodificador se puede leer M750T EPG.

Mi pregunta es: ¿cuál de las tres opciones debo seleccionar?

Pueden ponerse en contacto conmigo a través de la dirección de correo electrónico besugo@example.com o del número de teléfono 555 55 55 55.

Gracias de antemano. Un cordial saludo,


Juan Diego

Algo no debí dejar claro en mi mensaje, esto fue lo que contestaron:

Estimado Sr. Gallardo,

Le informamos que para poder actualizar su SincroGuía TV, tendría que entrar en nuestra página web en, https://www.inout.tv/servicios/index.php?do=740a750 con el mismo mail que actualizó por primera vez su equipo junto con la MAC de su equipo.

Estamos a la espera de su repuesta.

Esperamos que siga disfrutando de nuestros servicios al igual que de la SincroGuía TV.

Un saludo,

El equipo de InOut TV

www.inout.tv

Nunca antes me habían llamado Sr. Gallardo. En fin, si al menos hubiesen visto la foto que le hice a la tele, pero ni eso. Visité la página que me indicaban y ví exactamente las mismas tres opciones que tanto me desconcertaban. Así que les volví a preguntar:

Es justo la página a la que hacía referencia. Lo que no sé es cuál de
los tres enlaces utilizar. ¿Podrían aclarármelo, por favor?

Su respuesta fue francamente:

Estimado Sr. Gallardo,

El enlace indicado en nuestra anterior respuesta es el indicado para usted para poder llevar a cabo la renovación de nuestros servicios.

Le sugerimos que copie el enlace en su navegador de Internet o bien que pulse en el mismo enlace que le proporcionamos vía e-mail.

Esperando sus comentarios.

Un Saludo,

El Equipo InOut TV

www.inout.tv

Me quedé bloqueado, no sabía si volver a preguntar o no. Así que, como dicen que lo mejor es el término medio, hice clic en el enlace del centro y, mira tú por donde, acerté.

Por cierto, ¿qué significa que escriba en este blog de nuevo tras varios meses sólo para quejarme?

Nana

Imagen de previsualización de YouTube
Sí, es verdad, le canto esto a Guille. En serio.

"Al día en una hora: dibujos de fin de semana", por Rafael Fatuarte

Tengo el enorme placer de presentaros una de esas historias poco conocidas que, sin embargo, tan interesantes me parecen. Para que un libro de informática pueda llegar a nuestras manos antes ha de pasar por muchas otras como las de revisores, maquetadores… o ilustradores. Os dejo con Rafael Fatuarte, uno de los dos ilustradores de la colección Al día en una hora publicada por Anaya Multimedia.

Visual Basic 4

Creo que fue a finales del verano del 94 cuando Joaquín nos propuso a Ramón  Garrido y a mi  realizar esos dibujos. Ramón Garrido y yo somos amigos. En aquella época teníamos una sociedad a través de la cual hacíamos diseños e ilustraciones por encargo. Bueno, también hacíamos más cosas. Pero esa es otra parte oscura de la historia, no viene a cuento ahora. Así que vayamos al grano.

Una mañana de sábado, Ramón, Joaquín y yo nos reunimos en un bar. Bueno, ya sabéis que para esto de los negocios, hay pocos sitios mejores. También nos podíamos haber  reunido en el estudio de Joaquín, pero allí sólo cabían dos personas (y nosotros éramos tres). O en la biblioteca, pero allí  no se puede hablar. Así que, casi sin otra elección,  fuimos a un bar. Pedimos unas cañas y Joaquín comenzó a contarnos de qué iba aquello

En principio, lo que Joaquín Suárez nos acababa de proponer, nos pareció que era un trabajo de ilustración como tantos otros. Pero eso sólo nos lo pareció al principio…

El encargo nos lo hizo, más o menos, en los términos siguientes:

  • Se trata de ilustrar una colección de libritos de informática que editará Anaya con el título de “Al día en una hora”, y a un precio muy reducido. La idea es hacer algo fácil de manejar, ameno y de lectura entretenida y breve, que realmente nos resuelva dudas sobre los temas tratados.
  • Tendrán una encuadernación como la de los libros de bolsillo, y un formato parecido, pero algo más estrecho, para que quepan en el bolsillo trasero de unos vaqueros.
  • El papel sólo permite imprimir en B/N. Cada librito se dedicará a un tema informático, y además, el autor elegirá otro tema en el que se “envolverá” la parte técnica, para darle personalidad.
  • Vuestro trabajo consistirá en realizar cuatro dibujos para cada libro: un dibujo capitular, que encabezará todos los capítulos, y luego tres dibujos que serán los iconos general, truco y experto, que servirán para hacer las llamadas pertinentes en el texto. La “gracia” estará en que vuestros dibujos relacionarán de alguna manera el “tema del libro” con el “tema del autor”. Bueno y también deberéis diseñar la portada y contraportada que llevarán todos los libros de esta colección.
  • Los dibujos serán el B/N y el tamaño al que se reproducirán los dibujos que representan los iconos será de unos 2x2cm. La técnica que utilicéis (imágenes vectoriales, mapas de bits, renderizados con ordenador, etc) es cosa vuestra.

General

Después de aquello, y aprovechando que Joaquín fue al baño, Ramón y yo comentamos que aquello era una locura, y nos tendrían que pagar mucho dinero para que aceptásemos aquel trabajo. No era fácil la cosa. A priori, lo que más nos mosqueaba era lo de “relacionar de alguna manera” los dos temas esos. Luego estuvimos discutiendo sobre las posibles técnicas a usar, sobre el tamaño de los originales, sobre la calidad final que le daríamos a los trabajos…

Cuando más enfrascados estábamos en nuestras elucubraciones, Joaquín volvió del servicio, y añadió: “El ritmo de trabajo dependerá de varios factores, pero calculo que tendréis entre  dos y cuatro días para acabar los cuatro dibujos de cada libro”.

En ese momento, y teniendo en cuenta los plazos de trabajo que Joaquín nos daba, Ramón y yo nos miramos y de un plumazo se disiparon todas nuestras dudas. Casi sin hablar decidimos que haríamos los dibujos a  mano, con tinta china, y de forma que nos cupiesen en una cuartilla.

Una vez determinado esto, ya sólo nos quedaba pactar el dinero por ese trabajo. Pero cuando Joaquín se hizo el remolón y dejó que pagáramos nosotros las cañas, tuvimos claro que tendríamos que revisar a la baja nuestras expectativas monetarias. Y para colmo, se comió el último cacho de tortilla…

Así que, al final, y después de darle muchas vueltas al asunto, ya sólo nos preocupaba lo de “relacionar de alguna manera” los dos temas esos. Pero en el fondo –muy, muy en el fondo- el trabajo nos agradaba. Principalmente por lo de hacerlo a mano. Porque habíamos, como aquel que dice, vuelto a nuestros orígenes.

Al acabar aquella reunión y antes de despedirnos, Joaquín, aún con la boca llena con el pincho de tortilla, nos propuso un ejemplo ficticio de “Tema del libro” y de “Tema del autor” para que le hiciésemos algunos dibujos de prueba. Durante el siguiente fin de semana, Ramón y yo estuvimos trabajando para realizar los primeros dibujos y someterlos a examen. Ese fue nuestro primer error; trabajar en fin de semana. Pero no fue el último. De hecho, ese mismo error  lo volvimos a cometer a la hora de realizar los 46 libros de la colección. Por eso, nosotros a este trabajo le llamamos el de los Fines de Semana.

Experto

Ajustando

Afortunadamente, a todos les gustaron muchos nuestros dibujos de prueba. Les sorprendió que los hiciésemos a mano y con tinta china, en lugar de usar sofisticados programas de renderizado en 3D, y otras técnicas de ordenador, tal y como habíamos hecho hasta entonces. Pero nosotros teníamos nuestros motivos. El principal era el tiempo. Se necesitaba mucho tiempo para hacerlos. No para llevarlos al papel, que aunque esto también tenía su dedicación, no era lo que más nos preocupaba. Lo peor era concretar en un dibujo sin apenas detalle, eso que Joaquín había definido como la forma de “relacionar de alguna manera el tema del libro con el tema del autor”.

No penséis que exagero. Aquí van algunas muestras: ¿Cómo relacionar el tema de autor “El oeste”  con el tema del libro “Los Mac”? O “Las obras de Enrique Jardiel Poncela” con “Sistemas operativos”. O “Las olimpiadas” con “Excel”. O “La vela” con “Paradox 5.0″. O “Star Trek” con “Visual Basic”… Como veis, algunos autores disfrutaban dificultando las cosas. Yo creo que por eso, Joaquín no nos decía quienes eran hasta que habíamos acabado los dibujos.

Pero así eran las cosas y precisamente en esa concreción de ideas es dónde teníamos que emplear nuestro tiempo. Por eso, nuestra cabeza siempre iba pensando en esos temas. Y aprovechábamos cualquier momento y cualquier soporte para apuntar nuestras ideas. Y luego hacíamos los dibujos durante el fin de semana. Aún conservamos curiosos bocetos hechos en servilletas, entradas de cine, papel higiénico, recortes de periódicos, lomos de libros… en fin, lo normal en estos casos.

En nuestra primera reunión seria de trabajo, y en vista de la  que se nos venía encima, Ramón y yo decidimos organizarnos. No he dicho que lo consiguiésemos, pero la verdad es que lo intentamos aquella tarde. Como consecuencia de nuestros esfuerzos aunados, unos días después hicimos lo que, en ciertos entornos hoy en día se conoce como NAME (Nuestra Aportación al Mundo de la Estandarización), que consistió en crear unas plantillas para que todos los dibujos tuviesen el mismo tamaño, elegir un tipo de papel adecuado, y establecer el tipo, la marca y  grosor de los rotuladores permanentes de color negro que usaríamos. Impresionante, ¿no?

Satisfechos por los resultados conseguidos, decidimos tomarnos el día libre y aquella tarde nos fuimos al cine. Bueno, esa tarde y otras muchas… salvo la de los fines de semana, que esas las teníamos que dedicar a dibujar.

Capitular

Dibujando

No es broma. Durante mucho tiempo, así es como nos pasábamos los fines de semana: dibujando.

Pero durante la semana, también había que darle al coco. Y para ayudarnos en la ardua tarea, nos llamábamos por teléfono, angustiados, mirando de reojo las hojas del calendario que pasaban aun ritmo frenético:

- Oye Ramón, soy Rafa. Que a ver qué se te ocurre para el icono experto de “El golf” y “Word Perfect”. Es que estoy atascado. No sé si voy a llegar…
- Vale, pensaré en ello. Y a ver que se te ocurre a ti para el icono truco de “Refranes de animales” y  “Open Access”. Por cierto: tenemos que llegar, así que no hay excusas.

Así eran nuestras conversaciones en aquellos días: frustrantes. Nuestras respectivas parejas estaban asustadas ante la actitud contemplativa que manteníamos la mayor parte del día. Cuando paseábamos íbamos absortos, pensando. Cuando comíamos, permanecíamos en silencio, pensado. Ya no hablábamos sobre aquel nuevo sitio para ir a coger espárragos o sobre el último cómic de Moebius. Y por fin, llegaba el viernes y entonces se disparaba nuestra actividad frenética. Nos pasábamos los fines de semana con el lápiz y el rotulador en la mano. Dibujando sin parar.

En algunas ocasiones, la cosa se complicaba tanto, que no éramos capaces de realizar un dibujo concreto a nuestro gusto. Entonces hacíamos varios sobre el mismo asunto y Joaquín decidía. En otras ocasiones, le pedíamos a Joaquín que nos diese el nombre del autor del libro, para hablar con él y robarle alguna idea. En esos casos, aprovechábamos y le mandábamos un recuerdo para su familia…

En cualquier caso, tengo que reconocer que era agradable sentir aquel alivio cada vez que entregábamos una tanda de dibujos.

Truco

Final

Y así iban pasando los fines de semana, hasta que un buen día, acabamos de ilustrar todos los libros. La colección había llegado a su fin, y también nuestro trabajo.

Casi dos años después de aquella primera vez, nos volvimos a reunir con Joaquín. Fuimos al mismo bar. Joaquín ya tenía un estudio mucho mayor, con capacidad para diez o doce personas. Y en la biblioteca ya eran más permisivos con lo de hablar. Pero qué se le va a hacer, nos gustaba más el bar…

Cerramos nuestras cuentas y nos dimos un apretón de manos, hasta que llegase el próximo trabajo en común. Esta vez, Ramón y yo estuvimos listos, y conseguimos que Joaquín pagase  las cañas. Sin embargo, no sé cómo demonios se las apañó, pero de nuevo consiguió comerse el último trozo de tortilla.

Hasta hace unos días, todo esto que acabo de escribir, pertenecía sólo al ámbito de trabajo del grupo de neuronas que Ramón y yo tenemos dedicadas a rememorar esa época. Pero a través de un mensaje por el correo electrónico, Juan Diego –Andy-, nos pidió permiso para publicar en su blog los dibujillos que en su momento hicimos para el libro que escribió para esa colección titulado “Visual Basic”, y con el tema de autor de “Star Trek”. Como es un amiguete de los de la vieja escuela (de esos que están ahí cuando los llamas) y además es un buen tipo, le ofrecí buscarle los originales y enviárselos, para que los viese a su tamaño original. Aunque ahora que ya es papá, tiene otras cosas más importantes a las que dedicarse, pensé que podría gustarle.

Así que buscando en nuestro archivo (el que tenemos Ramón y yo con todos nuestros trabajos en común), concretamente en la carpeta de la “F” (ya sabéis, por lo de los Fines de semana), descubrimos que todos los dibujos de ese libro los hizo Ramón Garrido. Así que le llamé para consultarle todo esto, y de paso hablar sobre otros proyectos que tenemos ahora entre manos. Recordaba con agrado, igual que yo, aquellos dibujillos que tanta dedicación nos costaron. Y accedió encantado a que le enviase esto a Andy. Ramón no llegó a concretarme si tuvo o no muchos problemas para dar con la forma de “relacionar de alguna manera” los dos temas esos… pero a la vista está que hizo un buen trabajo.

Ramón ahora anda muy ocupado ilustrando cuentos. Cuentos que, en ocasiones, él mismo escribe. Así que decimos que fuese yo quien escribiese estas líneas.

Afortunadamente, he tenido la suerte de colaborar con Andy en otros trabajos. Y de todos ellos me queda el mismo buen sabor de boca. Así que supongo que nos volveremos a encontrar.

¡Suerte, Andy!
Rafael Fatuarte.

PD. Espero, por mi bien, que Joaquín siga teniendo aquel buen sentido del humor…

Historia de aquí: Al día en una hora Visual Basic 4

En 1996 pasaron muchas cosas. La más importante para mí fue la publicación de mi primer libro.

Visual Basic 4

Era más bien un librito, de 1281 páginas. No era el primero que escribía, tuve la mala suerte de entregar mi Al día en una hora sobre Visual Basic 3 justo cuando Microsoft lanzó Visual Basic 4. La nueva versión incluía tantos cambios que, sin la ayuda de cierto maurciano, hubiese sido complicado, si no imposible, entregarlo a tiempo.

La serie Al día en una hora, publicada por Anaya Multimedia e ideada por Grupo ROS2, era de lo más interesante. Fieles a su eslogan, te enseñaban “lo mínimo que debes saber para estar al día”. Costaban 495 pesetas (unos 3 euros) y cabían en un bolsillo.

Cada libro de la colección seguía un “tema” distinto que el autor podía escoger. Estaba claro por dónde tenía que salir yo, algo de ciencia ficción. En un derroche de imaginación me decidí por Star Trek. En breve os contaré más sobre las consecuencias de esta decisión. Mejor aún, dejaré que sea otro quien os lo cuente.

¿Cómo empezó alguien como yo a escribir para Anaya? Simple: por casualidad. Y porque soy un enrea. El primer año de universidad fue decepcionante, me imaginaba que sería algo parecido a lo que Cervantes describía en El licenciado Vidriera. Aunque, ahora que lo pienso, no recuerdo qué idea de la universidad tenía, sólo recuerdo haber hecho cientos de veces esta comparación. El caso es que, además de estudiando, me pasé el primer año intentando averiguar qué se escondía tras cada puerta del campus.

3D Studio 4

Una tarde, paseando por uno de los pabellones para despejarme de tantas horas en la biblioteca, escuché algo muy extraño, fuera de lugar: ¡alguien estaba tocando el piano! Era en uno de los despachos que no conocía. Me acerqué a la puerta sin saber que lo que iba a encontrar cambiaría mi vida para siempre. Si no recuerdo mal (que seguramente sí) allí se encontraba un señor cano tocando un teclado, otro con gafas jugando en un ordenador y otro alto mirándoles. El del pelo blanco me invitó a pasar y allí me hubiese quedado toda la tarde si no fuese porque tenía clase. Acaba de conocer a George3.

El despacho de George era el lugar más atípico de toda la politécnica. La puerta estaba siempre abierta para cualquiera que quisiese asomarse. En el laboratorio éramos bienvenidos los más enreas del lugar. Se trata de una época que recuerdo con especial cariño. Cuando casi nadie sabía qué era Internet allí estábamos nosotros, con Gopher, Mosaic, utilizando unos ordenadores muy raros llamados Macintosh, montando Linux en un ordenador que podría llamarse Frankenstein4pero que se llamaba MZ5. Para alguien como yo, que había pasado toda su vida en un pueblo de poco más de cinco mil habitantes, aquello era lo más cercano al paraíso que podía imaginarse. Era lo que yo pensaba que sería la universidad.

Así que, cuando la gente de Grupo ROS le preguntó a George si conocía a alguien capaz de escribir estos pequeños libros, él dijo que sí. Preguntó a su grupo de acólitos quiénes estarían dispuestos para la misión, dimos un paso al frente, nos repartimos los temas disponibles y quedamos en vernos una semana después para la entrevista.

Correo electrónico

En una de las prácticas de primero de carrera, en lugar de crear mi propio sistemas de menús aproveché para aprender a utilizar las Turbo Vision6. Hubiese tardado menos en programar lo que necesitaba, claro, pero aprender cómo funcionaba todo aquello fue una suerte porque el siguiente paso lógico era que te picase la curiosidad por Visual Basic. El tema que me tocó para la entrevista fue ese, claro.

No era ningún experto pero había jugado bastante con la versión 3 de Visual Basic, de manera que aproveché esa semana para empaparme a fondo, estudiar lo que no aún no había tocado del entorno de desarrollo y preparar un índice de contenidos con lo que yo creía que debía contener un libro de esas características. Tras siete días me encontraba preparado, seguro de mí mismo, capaz de responder a cualquier pregunta, de comerme el mundo.

Cuando llegamos al lugar de la entrevista estaba, no hay mejor manera de expresarlo, cagado. De pequeño, si me preguntaban qué quería ser de mayor, empecé respondiendo que “cocinero, para poder hacer la comida si mis padres se divorcian”. Tan joven y ya preocupado por comer. Con los años, el amor a la lectura me hizo soñar con ser escritor. Si la entrevista salía bien podría ser algo parecido, de ahí los nervios.

Lo cierto es que no sé muy bien si fue bien, mal, o si sólo necesitaban desesperadamente a alguien capaz de hacer el trabajo, me gustaría poder ver qué ocurrió en realidad. En cualquier caso, aquella entrevista me brindó la posibilidad de escribir. El resultado, el pequeño libro de 128 páginas que os presenté antes. Con él empezó todo.

Y esto os lo cuento, nietecitos, que parezco el abuelo Cebolleta con una de sus batallitas, porque un amigo mío, Rafa Fatuarte, me envió hace ya algunos meses otra parte de esta misma historia, mucho más interesante, y me pareció necesario ponerla en el contexto que viví antes de compartirla con todos vosotros.

Permanezcan a la escucha.

Actualización: a esto me refería.

  1. Los libros de esta colección tenían todos ese número de páginas. Como informático, siempre me ha parecido algo curioso. []
  2. Julián Casas y Joaquín Suárez a la cabeza, José María Delgado con ellos. []
  3. Creo que esto ocurrió allá por 1992. Desde entonces somos amigos, posiblemente porque nunca ha sido profesor mío. []
  4. Su monstruo, en realidad. []
  5. ¿Por qué? Puede que por Mazinger Z, o quizá porque los dos primeros caracteres de los ejecutables EXE de Windows eran, precisamente, esos. []
  6. Llamábamos a estas bibliotecas las turbovision. Alberto San Millán, compañero de fatigas, me prestó los manuales. Creo que fue la primera persona que conocí que pagaba por el software. []