Toda piedra hace pared.

La importancia de un título

La importancia de llamarse Ernesto (aunque su título exacto, si nos atenemos a la letra, sería La importancia de ser formal) fue la última obra de teatro que Oscar Wilde escribió. Pero hasta hace muy poco casi todos ignoraban un tercer sentido -ciertamente más oculto- con el que Oscar jugó a la provocación y al secreto. A finales del siglo XIX la expresión being earnest (ser como es debido) significaba, para unos cuantos, entender, ser gay, ser homosexual.

Luis Antonio de Villena, en el prólogo de su traducción de la obra en cuestión

2 comentarios

  1. Jorge
    Enviado el 19 de Febrero de 2008 a las 18:03 | Enlace permanente

    Mosquea… vaya si mosquea. Una obra que presenta, si no recuerdo mal, a dos amigos cuyo divertimento era hacerse pasar por otra persona para ligar. Nunca imaginé que podía trascender más allá de lo que, a simple vista, podría considerar una comedia superficial, al mismo tiempo que entretenida.
    Y ahora, por una “casual” similitud… ¿Qué podría pensar de las tendencias sexuales de dos de mis personajes personajes favoritos de la infancia: Ernie y Bernie (Epi y Blas)?

  2. Enviado el 19 de Febrero de 2008 a las 19:28 | Enlace permanente

    Precisamente me acordé de esto porque Teatro de papel estuvo representando la obra en Cáceres la semana pasada.

    En cuanto a lo que piensas de Epi y Blas: no te quepa la menor duda.

Deja un comentario

Nunca haremos pública ni compartiremos tu dirección de correo electrónico. Los campos obligatorios están marcados con un *

*
*