Yu-Gi-Oh!

Han llegado a mis manos (gracias a George) algunas cartas de Yu-Gi-Oh! y, francamente, estoy atónito. Por alguna razón la del pingüino atrajo mi atención:
Yu-Gi-Oh! Pingüino (no Tux)
Cito:

“Cuando esta tarjeta se envia de cubierta básica al cementerio directamente, cosechadora del cementerio y de la cubierta en un nuevo monstruo.”

Es sólo un pequeño ejemplo, puedes ver más aquí. Y las sacó de una bolsa en la que podía haber cientos de ellas.

Cuando intento comprender qué significa la descripción de cada carta entro en una especie de estado catatónico, tics faciales incluidos, del que sólo un sopapo puede sacarme. He perdido ya varios días de trabajo.

Y si a mí me pasa eso, ¿qué efecto puede tener en los niños a los que van dirigidas estas cartas? ¿No existe ninguna regulación que les proteja ante algo así?

Historia de dos eslóganes

Ha comenzado la campaña para las elecciones municipales y autonómicas. Estoy en Cáceres, España. La alcaldía es del PP y la autonomía, del PSOE. Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que lleva 24 años en el cargo, se retira. Por eso me sorprendió el eslogan escogido para el sucesor:
nuevos tiempos
Claro que no debí ser el único sorprendido porque, al poco, pudimos ver este nuevo eslogan:
renueva tus ilusiones
Me da la impresión de que la campaña de publicidad del PSOE en Extremadura tenía dos eslóganes: uno pensado las localidades en las que gobernase el PP (“Nuevos tiempos”), incitando al cambio, y otra para aquellas en las que gobernase el PSOE, y también para las autonómicas (“Renueva tus ilusiones”). Y que hubo algún error. Porque no me creo que intenten promocionar al sucesor de Ibarra clamando que llegan nuevos tiempos. Aunque pueda ser cierto, es como dispararse en el propio pie.

Francia nos lleva ventaja

George me ha enviado esto:
Abrumadora participación

Abrumadora participación

En estos tiempos de apatía ciudadana, los franceses dan una lección de responsabilidad democrática y superan el 100% de participación en las últimas elecciones presidenciales. Vive la France!

Gracias, George.

Ahora me gustaría saber por qué me he acordado de Bender Bending Rodríguez al leer esta noticia…