Archivo de la categoría: Enreos
La herramienta no hace al artista
Adios, enrea
Con gran dolor de mi corazón estoy jubilando el dibujo de Forges que aparecía en estas páginas. El primer paso que ha de dar todo enrea antes de actuar es pensar (a menos que se trate de un enrea impulsivo), justo lo que estaba haciendo en la viñeta de Forges de donde lo tomé prestado:

Sirva esta entrada para que quede constancia de que, durante un tiempo, formó parte de este blog. El fragmento que aparece a continuación se encontraba en el apartado P+F:
¿Y ese monigote que hay en tus páginas, qué es?
Es obvio que el “logotipo” utilizado en estas páginas no es de mi propiedad. Su autor es Forges y lo incluyo como un pequeño homenaje. Si los grandes directores de cine pueden copiar fragmentos de otras películas y no les pasa nada, digo yo que puedo hacer esto sin ir a la cárcel.
Ahora bien, si eres Forges (o el encargado de defender los derechos de explotación de su trabajo) y consideras que estoy atentando contra tus derechos, por favor házmelo saber y lo retiraré de inmediato. Con mucha pena, eso sí. Le tengo cariño.
Por si a alguien le interesa, el enrea está tomado de aquí. Puedes encontrar mucho más sobre Forges en su página Web.
MiniCards de Moo
Acaban de llegar las MiniCards de Moo que Flickr regala a quienes contratan una cuenta Pro. Y estoy encantado. Me gusta la atención al detalle que prestan. El sobre en el que enviaron las MiniCards incluye el logotipo de la empresa y su eslogan en el anverso y el mismo logotipo en el reverso, junto al remite.
En el interior, junto a las MiniCards, hay una pegatina con la dirección de la empresa. Si no estás satisfecho con el pedido, la pegas en el sobre, marcas la o las razones de tu descontento y lo envías de vuelta para que te devuelvan el dinero o te reenvíen lo pedido.
Las 10 MiniCards se entregan en curioso paquetito pegado en una tarjeta.
Puedes despegarlo para llevar las tarjetas por ahí con comodidad y sin dañarlas.
En la tarjeta, Flickr te da la bienvenida y Moo te invita a comprar más MiniCards si las que has recibido te gustan. Por ejemplo, 100 de éstas sólo cuestan 14,99 euros. Los gastos de envío no son excesivos porque Moo tiene sede en Londres. Eso también reduce el tiempo de entrega.
Las MiniCards me resulta sumamente similares a Twitter. Algunas fotografías cuentan tantas historias distintas que es necesario cierto esfuerzo para seleccionar la más relevante (o la que más nos interesa en un momento dado) y utilizarla, igual que en Twitter debes resumir en 140 caracteres cada cosa que quieras decir.
Ya sabes: lo bueno, si breve…
Dislexia afortunada
¡Feliz día de Reyes!
Espero que Los Reyes Magos os hayan traído todo lo que queríais. A mi cuñado le van a regalar esto, pero no se lo digáis:
Me ha dejado una herida por asta de toro, y eso que fui bastante cuidadoso al ponerle las pilas:
¡Feliz año nuevo!
¡Feliz navidad!
¡Felices fiestas a todos, enreas o no!1
- No es como la felicitación de Freixenet que ha hecho Scorsese, ni como la de Coca-Cola, pero te puedo asegurar que ha salido mucho más barata. [↩]
Ch-ch-ch-ch-Changes!
Y parece que fue ayer cuando empecé con esto, sin más pretensiones que enrear y aprender por el camino. Pero no fue ayer, no. La primera encarnación de esto data de principios de 2001 y funcionaba sobre PHP-Nuke. No era cosa de un único enrea sino de varios, de ahí el uso del plural.
He estado utilizando Drupal durante más de un año y estoy satisfecho con él. ¿Por qué cambiar, entonces? Porque hay ciertos aspectos mejorables como, por ejemplo, el trato a los lectores. Con WordPress, no es complicado lograr que podáis suscribiros a las respuestas de las entradas y, además, no es necesario superar un CAPTCHA para dejar vuestros comentarios1. Aunque con Drupal también se podía lograr algo parecido, el resultado no era de mi gusto.
Además, los complementos disponibles para WordPress están mejor organizados que los de Drupal2. No sólo eso: WordPress me avisa cuando aparece una nueva versión de alguno de los que tengo instalados, de manera que resulta muy sencillo estar al día.
En concreto, los complementos que utilizo, por ahora, son estos:
- AJAX Comment Preview.
- Akismet.
- All in One SEO Pack.
- FeedBurner FeedSmith.
- Google Analytics for WordPress.
- Google XML Sitemaps.
- Random Image Selector3.
- Random Quotes4.
- Subscribe To Comments.
- WP-Footnotes5.
- WP-Syntax.
Para que sirviese mejor a mis fines he realizado una pequeña modificación en el archivo randomImage.php del complemento Random Image Selector, de manera que devuelve la imagen en el formato que me interesa. Sólo he añadido esta función:
function generateRandomBGStyle2()
{
$filename = generateRandomImage();
echo 'background: url('.$filename.');';
}
En cuanto al aspecto, he preferido no complicarme demasiado y me he decantado por Shades of Grey, uno de los temas que se presentó al concurso convocado por Sandbox. He aprovechado para traducir Sandbox al español coloquial6. Si te interesa, el archivo que debes instalar está a tu disposición.7
En fin, que ya está hecho. A ver si ahora, que tengo a mano las herramientas necesarias, les saco partido.
- Algunos han tenido mucha paciencia con el sistema anterior. [↩]
- Al menos esa es la impresión que tengo. Drupal dispone de muchos, sí, pero me resultaba mucho más difícil encontrar los que necesitaba. Sin embargo, con WordPress, ha sido coser y cantar. [↩]
- Así puedo mostrar una imagen diferente (o no) cada vez que vistas una de las páginas de este blog, en la parte superior. Iré poniendo en este álbum de Flickr todas las imágenes que utilizo. [↩]
- Aquí tienes la lista completa de las citas que aparecen bajo la imagen de la parte superior de las páginas. [↩]
- A algunos nos gustan más que a otros. [↩]
- Ha sido fácil, no superaban las 80 cadenas. Quizá lo más trabajoso ha sido extraer las cadenas que se podían traducir, pero también es algo sencillo. [↩]
- Y también está disponible el catálogo, por si quieres cambiar algo. [↩]
Paquete mortal
Ayer me llegó un paquete por correo. Los datos del remitente eran ilegibles. Me recomendaron que no lo abriese pero la curiosidad me pudo. ¿Por qué nunca hago caso a nadie, por qué?
Empecé a rasgar el precinto. En cuanto hubo una rendija lo suficientemente ancha algo salió del paquete, sin darme tiempo a reaccionar. Saltó al suelo y se alejó reptando. Nada más recuperarme del susto salí en pos de la criatura. Se iba perdiendo tras las esquinas de mi modesta mansión. Desde el ala norte, donde nos encontrábamos, llegó a la zona de invitados; allí había pasado la noche un amigo.
Cuando oí el grito supe que ya era demasiado tarde. Había caído el primero:









